Los perjudicados no son los que luchan.
Posteado en Articulos Recientes sobre Marzo 4, 2008 por despiertatusoidosEs difícil ver como se construye un Israel en plena Sudamérica, es que Álvaro Uribe tiene menos decisión en su gobierno que un campesino frente a los Paramilitares Colombianos o a las FARC; más que nada es el nuevo satélite de los Estados Unidos; sin embargo en la historia no podemos pensar en cual es el bando de los buenos o los malos, somos hombres y estamos al servicio de nuestras preferencias y conveniencias, a veces manipulados e ignorantes de lo que hacemos, eso está más que claro; pero en definitiva actuamos de “tal” bando por que nos traerá algún beneficio, …en consecuencia los más perjudicados no son los que
luchan, sino los campesinos que ven como de un lado u otro (Paramilitares y Gobierno, versus guerrilleros) les imponen ciertas conductas lo que el no cumplirlas implica ser cómplice del otro bando y eso en Colombia es la muerte.
Desde hace varios años que las FARC han dejado de ser una guerrilla de pensamiento Marxista, la principal razón que alguien tiene para decidir unirse a las FARC es el dinero; reciben el 30% de la producción de campesinos cocaleros y narcotraficantes; la búsqueda de una revolución bolivariana me parece ya perdida entre tanta distorsión y transformación, se ha vuelto un vicio de control (o poder), que conlleva a buscar la conquista del estado y convertirse en los nuevos opresores de la sociedad. Para algunos autores las FARC se opusieron en un principio a envolverse con narcotraficantes (estoy seguro de que en un principio fue así), pero de ahí nace la disyuntiva ¿Qué haces en una zona donde el único modo de “surgir” es plantar coca? ¿Cómo te enfrentas a grupos paramilitares que controlan un gran sector de plantaciones?. Y en eso se ha convertido hasta nuestros días, en una narco-terrorista-seudoguerrillera, abusando de un poder armamentista frente a indefensos campesinos, incorporando niños a sus filas, amedrentando el silencio de las zonas “conquistadas” por medio de la brutalidad, los mismos autores que excusan el narcotráfico de las FARC, optan por el inmenso apoyo popular, según sus propias palabras “es poco probable que una guerrilla funcione por tanto tiempo sin el apoyo de la población”; todo dependerá de lo que entendamos por “apoyo popular”, -si te rehúsas a seguir ordenes tienes una muerte segura- por lo que apoyas si o si a la guerrilla. Entendámoslo bien, eso no es apoyo popular, de lo que podemos estar “casi-seguros” es del miedo social que ha creado no sólo en el campo Colombiano sino en la mismas ciudades (que si bien es vulgarmente exagerada por el gobierno Colombiano y la mayoría de los gobiernos mundiales).
Por el otro lado nos encontramos con un gobierno sustentando el famoso plan Colombia (más información http://es.wikipedia.org/wiki/Plan_Colombia) y además sustentando a diversas “organizaciones” (¿se les podría llamar organización?) o “sicarios” Paramilitares ahora bajo el nuevo nombre de Águilas Negras siendo nuevamente los más perjudicados los campesinos, ya que según un informe de Amnistía Internacional “más del 70% de las matanzas y de los homicidios políticamente motivados han sido cometidos por los paramilitares; el porcentaje asciende a más del 90% en los casos de ‘desaparición’” (más información http://www.amnesty.org/es/region/americas/south-america/colombia). La gran desinformación por parte de la población mundial, nuevamente se debe a la vil información codificada que nos entregan los diversos medios de comunicación, presentándonos a un GRAN Uribe, empecinado en destruir a las FARC y no por una vía pacifica, sino que por medio de la sangre; hace ya pocos días las FARC estaban presentando gestos de un leve acercamiento para lograr la paz (soltando a 4 rehenes) y hoy a causa del obstinado presidente Colombiano, nos encontramos en una situación de casi-guerra entre tres países latinoamericanos, no solamente saboteando la posibilidad de algún acuerdo con la guerrilla, sino que creando todo un clima hostil en Latinoamérica y si no, en todo el mundo… y es que Estados Unidos es un especialista en destruir, y nosotros los sudamericanos, especialistas en creerles.


